viernes, mayo 08, 2009

Mi 69 punto G...

cUanDo mE caNse de cRecEr...y los suEños taRden en Venir...

jueves, mayo 07, 2009

Si estoy harta del "poder", más harta estoy de la gente bruta y con poder.

Vivo en un país donde hay gente bruta y GENTE BRUTA. ¿Cómo es posible que el pueblo permita que "personas" como las que gobiernan, gobiernen? Para empezar la inconsistencia que tienen los políticos en este país haciendo e implantando leyes que le quitan a los ciudadanos más importantes de este país, el reconocimiento de su "día" sin mediar al menos negociación. Ésta entre otras medidas que se están realizando para supuestamente "arreglar el déficit económico del país". El ser maestro es uno de los oficios más importantes de un país, ya que por lógica, aportan a la formación intelectual de los ciudadanos que lo componen. Estos seres que están sentados en sus oficinas con aires acondicionado, 5 ayudantes para que escriban lo que un niño de tercer grado escribiría, 3 celulares, escolta de 4 y mercedes pago, entre otras cosas, se sientan a jugar a yo te jodo mas con los servidores públicos. Lo peor de todo esto, es que cuando tenían que salir a la calle los maestros a luchar por sus derechos, se quedaron sentaditos en sus salones, mientras nosotros participábamos de la huelga, pero esos imbéciles que se quedaron en sus salones, pisoteados...ahh pero cobrando...son los que están ahora quejándose de lo que le están haciendo los brutos a los cuales ellos le dieron el poder...en realidad que se jodan... Existe una diferencia entre esos brutos que le dieron a los otros brutos el poder, para decirles que hacer y yo, es que se tienen que estar retorciendo de la rabia, por que "esos eran sus representantes...los que iban a sacar al país del déficit económico". Yo tengo mi conciencia tranquila, yo no doy un voto en este país a ninguno de esos australopitecos que se postulan...así que este gobierno es de brutos y para brutos.

lunes, abril 06, 2009

Transitándo

El ser humano ve la vida infinita y cree que el tiempo solo guarda relación con nosotros en el término de 24 horas que se repite a diario, pero no como la suma finita de lo que esta compuesta nuestra vida, si así se le puede llamar, porque vivir no puede ser sinónimo de respirar, ni de estar vivo...ni definirse como el paso de nuestra esencia por la tierra. Si nuestro transitar por este teatro al cual le llamamos mundo, esta únicamente atado a experimentar las nimiedades de la carne, que nos exigen respuestas placenteras inmediatas es muy poco lo permanente que tendremos en nuestra existencia. Siempre nos caracterizamos por preferir la alegría sobre la felicidad, lo temporal sobre lo permanente, la ley sobre la justicia. Por ende, somos seres que dependemos de emociones baratas y temporales, porque a pesar de que nos creemos inmortales, el dolor que causa vivir provoca que nuestras acciones nos acerquen más a acabar con la existencia de nuestra esencia. No hay duda de que el sarcasmos de muchos de nosotros responde a la ironía que armoniza las bases mismas del proceso de reflexión de lo que es vivir.